Archivo Enero, 2010

Capítulo 1. Voy y Vuelvo… Burdeos – Bali.

Miércoles, 20 Enero, 2010

Get the Flash Player to see this content.

Cuándo: Martes 26 de Enero de 2010, 22:00 hrs.
Dónde: Canal 13.

¿Puede un gásfiter chileno llegar a tener las llaves de un castillo francés?

Juan Andrés Alarcón (60), era gásfiter en Chile antes de emigrar a Francia. Empujado por su hijo mayor, Juan Andrés, decidió partir a probar suerte a los 40 años producto de su dramática situación económica. Su empuje y la suerte lo llevó a conocer en París a Michel Pélissié, socio de Jean Nouvel, y dueños de la empresa de arquitectura más vanguardista del mundo. Juan Andrés, se convirtió en el hombre de confianza de Pélissié, e incluso crió a sus dos hijos. Juan Andrés nunca pensó que llegaría a ser parte de esta familia francesa y que esto tendría un alto precio con la familia que dejó en Chile, principalmente con su hijo mayor. Pese a su calvario afectivo, Juan Andrés, persiste en echar raíces en Burdeos, la región francesa de los vinos, donde además administra el château donde veraneaba la familia de Napoleón Bonaparte.

¿Es fácil abandonar el colegio y salir a recorrer el mundo?

Melina Vivado Landea (30), dejó el colegio a los 14 años y empezó a mochilear por Sudamérica a los 16. Hoy es una pintora que vive en Bali, Indonesia, donde ha hecho realidad su vocación más vital: ser nómade. Ella es la cuarta generación de una familia de pintores que partió con el primer Premio Nacional de Arte que hubo en Chile: Pablo Burchard. La pintura y el nomadismo de Melina, la han alejado de su familia que la extraña. Su madre, Carolina Landea, también pintora, pinta retratos de su hija para sobrellevar la nostalgia de la lejanía.

Voy y Vuelvo, la Serie de los 10 Años de Surreal

Miércoles, 20 Enero, 2010

Get the Flash Player to see this content.

Chilenos y chilenas que parten más allá de nuestros fronteras pero que dejan un pie en nuestro país… son los protagonistas de una nueva serie sobre la diáspora nacional.

Todos ellos no cesan por conseguir lo que aquí no se podía, a sabiendas del precio que significa dejar a los que más quieren. Hoy en día, cuando la tecnología parece subsanar la enorme distancia física entre seres humanos que se necesitan, surge con más dramatismo el peso de la lejanía. Allá y acá se tejen historias de relaciones familiares, de afectos pendientes y de añoranzas infinitas.

Estas historias nos abren una ventana al mundo del siglo XXI y a los sorprendentes rincones de la humanidad que asoma en cada esquina del planeta, donde se lucha por los sueños y al mismo tiempo con el país que se dejó.

Esta serie de Cristián Leighton tiene una historia: ha pasado una década desde que el creador de “Los Patiperros” hiciera esta serie que emocionó a los chilenos. Hoy, 10 años después, su director apunta con más fuerza a mostrar nuestra identidad en jaque por este mundo globalizado, y a resaltar la importancia de la familia y los afectos en una sociedad que nos acerca y nos aleja al mismo y tiempo.